La triunfante revolución catalana

Es hiriente hasta el extremo contemplar como Cataluña logra su secesión mediante el clásico proceso revolucionario de siempre, sólo porque los que han tenido y tienen la autoridad no la ejercen. Y no lo hacen porque son cómplices y traidores. No hay un caso igual en la historia de la Humanidad de una nación secular que se destruya a sí misma por la complicidad, la traición y la pasividad de sus propios dirigentes, autoridades y ciudadanos.

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No es un golpe y nunca lo fue. Es una revolución en toda regla, de libro, de manual. No surge de forma espontánea, se ha ido “cocinando” lenta, pero imparablemente desde 1978… y desde antes. No son sus principales actores los desgarramantas fanatizados que acuden al toque de corneta desde hace años y montan los saraos revolucionarios tan típicos de todas las revoluciones desde que el hombre tuvo uso de razón… o de sinrazón. No. Tampoco lo son los inductores –los Pujol, Maragall, Mas, Puigdemont, Torra y demás adláteres de toda ralea, incluido el clero desbarrado, apóstata y majadero de por allí–, los que con sus mentiras perfectamente hilvanadas han venido manipulando a todos, a los españoles de allí que dicen no serlo, y que lo son mal que les pese, y a los del resto de España.

No, no. Los verdaderos, únicos y principales actores de dicha revolución son los que detentando la autoridad no la han ejercido ni la ejercen. Porque aquéllos nada hubieran podido, nada hubieran conseguido y se habrían disuelto como azucarillo en agua –la historia lo demuestra–, si no hubieran contado con éstos, con los verdaderos culpables de que hoy Cataluña sea una región no sólo en franca y abierta revolución, con la carga de anarquía correspondiente, sino en rápida carrera hacia su efectiva secesión de España; nada de independencia porque para eso tendrían que estar invadidos. Ni nacionalismo, porque ni fueron, ni son, ni serán una nación.

Los verdaderos y principales actores –y culpables– son todos aquellos dirigentes políticos, jerarquía eclesiástica y mandos superiores militares y policiales, que por intereses espúreos las más de las veces, por vanas ambiciones personales otras, por cobardía casi siempre, por una mal entendida disciplina u obediencia casi todos los días y por su propia e inmensa mediocridad, decadencia y degeneración, han amparado, subvencionado y permitido disfrutar de vía libre, incluso hoy todavía, a los que, eso sí, no cesan en su empeño. Todos los que tuvieron y tienen la autoridad y la consiguiente responsabilidad son los actores principales y verdaderos culpables. También los que de una u otra forma, como aquéllos, claro, siempre mintiendo, han destruido el ser nacional español y dejado impotentes e indefensos al resto de españoles que hoy miran pasivos y pasmados lo que ocurre.

Asistimos a la secesión de una parte de España ante la grotesca inhibición, una veces, y la perversa colaboración, las más, de los que ni debían inhibirse ni colaborar.

No hay solución para Cataluña porque no se quiere solucionar. Porque unos por egoísmo, soberbia y estupidez, y otros por complejo, interés y cobardía, y todos por traición, no están dispuestos a cumplir con sus obligaciones. Así, vemos como la mitad de los españoles de Cataluña no sólo marchan triunfantes hacia la secesión, sino más aún, hacia la instauración de una república totalitaria y… ojo al parche: imperialista; porque nadie en su estupidez puede creerse que la cosa va a acabar ahí cuando cunde el ejemplo en las provincias valencianas, en las islas baleares, en Galicia y para qué decir en las Vascongadas.

Resulta demoledor, se queda uno atónito, comprobando cómo se vulneran todas las leyes habidas y por haber de este famoso “Estado de derecho” sólo porque los que así proceden saben que cuentan con el amparo y la inhibición de los que deberían evitarlo. No hay un caso igual en la historia de las revoluciones. A todas se les hizo frente de una forma u otra, con mayor o menor acierto, pero se les plantó cara. Con la de Cataluña no, ni un ápice y nunca, por eso estamos donde estamos. Resulta sangrante ver cómo los revolucionarios aplican una y otra vez las más rancias técnicas revolucionarias, una de ellas el terror, ante la traidora pasividad cómplice de políticos, autoridades, militares, clérigos, etcétera. Repetimos: no hay parangón.

España camina hacia su más absurda y dolorosa disolución porque unos por unas cosas y otros por otras, ninguno cumple con sus obligaciones, los secesionistas se crecen y los que no lo son quedan tan desamparados como les ocurrió a los vascongados durante la revolución de aquellas provincias –la ETA fue la parte del terror, pero con todo no la más importante–, hoy en manos de los revolucionarios de entonces y de sus herederos.

Se puede perder un partido, pero después de haber sudado la camiseta. Se puede perder una batalla e incluso la guerra, pero después de haber combatido con valor y honor. Se puede morir, pero siempre con las botas puestas. Lo que no se puede es perder o morir como cobardes, como cómplices y traidores.

 

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2 thoughts on “La triunfante revolución catalana”

  1. Interesantísimas visiones desde Hispanoamérica del dramático problema catalán.

    –El Profesor Patricio Lons sobre el independentismo catalán

    https://www.youtube.com/watch?v=qLzJt-cVcYs

    –Pelayo 2. Gil De la Pisa Antolín: “profecías” que empiezan a confirmarse…

    [mailto:resurgeh@telefonica.net] 3 de octubre de 2018
    ¡MIRA POR DONDE!… parece ser que mis “profecías” empiezan a confirmarse…

    Como todos mis lectores saben y están cansados de oírmelo repetir y anunciar:

    “Dentro de tres años, (si Dios no lo remedia –los lerdos que dicen representar a los “verdaderos demócratas” no se enteran de nada y no harán nada para impedirlo–) España será la “TERCERA CUBA”. (La profecía anterior de que “España en dos años estaría en manos del SEGUNDO FRENTE POPULAR”, ya es una realidad desde hace tres meses…)

    Vean lo que dice hoy LIBERTAD DIGITAL…: Barcelona, vista por los turistas: “Esto va camino de Caracas” Turistas argentinos y venezolanos comparan el ambiente nacionalista con la violencia e inseguridad de sus ciudades.

    1. EStimado seguidor: Muy buen comentario. NO lo conocíamos. Lo del segundo Frente Popular cumplidó está. ¡Qué pena! ¡Cuánta estupidez! Saludos cordiales

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